Por 60 horas puedes ser mediador. Regulación de la mediación familiar privada en Navarra

Recientemente se ha publicado el borrador del Decreto Foral que regula el servicio de mediación familiar en Navarra para presentar alegaciones.

De su análisis me surgen varias reflexiones pero sobre todo me preocupa el vacío en la regulación de la mediación privada en nuestra Comunidad hasta que no se desarrolle normativa al respecto, ya que como reza la disposición adicional única del decreto, las personas mediadoras privadas, serían reconocidas por parte de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra, únicamente en atención a su calidad y no especifica nada sobre cómo se mide esa calidad ni la formación específica que debe tener una persona mediadora privada para ejercer como tal.

Del mismo modo que se exigen una serie de requisitos para ejercer la mediación en la Administración Pública, deberían exigirse para el sector privado. En Navarra tenemos que asegurarnos de que todos los profesionales privados que ofrezcan servicios en esta materia sean realmente personas cualificadas con una formación específica y unas aptitudes personales concretas. No podemos permitir que cualquier persona que lleve a cabo un curso de 60 horas de mediación civil (nombro este caso concreto porque lo he visto con mis propios ojos) se autoproclame mediadora y pueda ejercer dicha profesión.

Si al desconocimiento generalizado de la medicación en la sociedad le sumamos el intrusismo de personas no cualificadas que quieren ejercerla, se nos presenta un panorama complicado a todos los profesionales que luchamos día a día para garantizar una práctica de la mediación profesional y de calidad. 

Por mi parte, he presentado las alegaciones pertinentes sobre el borrador, espero que con el apoyo de otros compañeros de la profesión se consiga ejercer presión y se modifique este punto del Decreto Foral.

Nos seguimos encontrando…